Y empezamos otra vez

 

Serpientes

Fuego, doradas

Muchas Serpientes

por todas partes

en mis manos

En mis piernas

Ofidios de aceite

Muerden por dentro

Bailando en mi vientre

Escamas de abeja

Alma de dioses

Serpientes

Verdes,

peligrosas.

Entre las aguas

En mi cuerpo

Me aprietan

 

Quisiera ser gusano,

ciego y servir,

para merecer el rayo,

la danza de la muerte,

las nubes y las secas pieles,

pero me asfixian

Temo caer, pero resbalo

por el pozo de sus lenguas

y empezamos otra vez

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